Hipoteca fija o variable: ¿cuál te conviene?
La elección entre tipo fijo y variable determina cuánto pagarás y cuánta incertidumbre asumes. En el primer trimestre de 2026, el 67 % de las nuevas hipotecas se firmaron a tipo fijo, según el Colegio de Registradores.
Hipoteca a tipo fijo
Pagas siempre la misma cuota durante toda la vida del préstamo, independientemente de cómo evolucione el Euríbor. Aporta tranquilidad y facilita planificar tu economía, aunque el tipo de partida suele ser algo más alto que el de una variable en el momento de la firma.
Hipoteca a tipo variable
La cuota se revisa periódicamente (normalmente cada 6 o 12 meses) en función del Euríbor más un diferencial fijo que pactas con el banco. Si el Euríbor baja, pagas menos; si sube, pagas más. Ofrece un tipo inicial más bajo a cambio de asumir el riesgo de las subidas.
Hipoteca mixta
Combina un periodo inicial a tipo fijo (por ejemplo, los primeros 5, 10 o 15 años) y el resto a tipo variable. Es una opción intermedia para quien quiere estabilidad al principio sin renunciar del todo a beneficiarse de posibles bajadas del Euríbor.
¿Cómo decidir?
- Elige fija si valoras la estabilidad, prevés tener la hipoteca muchos años o crees que los tipos subirán.
- Elige variable si el tipo inicial bajo es prioritario, planeas amortizar pronto o asumes el riesgo de subidas.
- La mixta encaja si quieres un punto medio entre seguridad y coste.
Última actualización: 18 de junio de 2026. Información orientativa; no constituye asesoramiento financiero.