Subrogación de hipoteca: cambiar de banco
Si tu hipoteca tiene un tipo de interés alto, subrogarla a otro banco puede ahorrarte dinero. Te explicamos cómo funciona.
Qué es la subrogación de acreedor
Es trasladar tu hipoteca de un banco a otro que te ofrece mejores condiciones (normalmente un tipo de interés más bajo), manteniendo el mismo préstamo. No cambias de vivienda ni pides una hipoteca nueva: cambias de entidad.
Cómo funciona el proceso
El nuevo banco te hace una oferta. Tu banco actual tiene derecho a igualarla (contraoferta) en un plazo. Si no la iguala o no te convence, la nueva entidad asume tu hipoteca. Suele requerir una nueva tasación.
Gastos y cuándo merece la pena
Los gastos de la subrogación (notaría, registro, gestoría) los suele asumir el banco nuevo; tú pagas la tasación. Puede haber una comisión por subrogación según tu contrato. Merece la pena si el ahorro de intereses supera los gastos, algo habitual cuando bajas varias décimas el tipo en un préstamo con muchos años por delante.
Última actualización: 18 de junio de 2026. Información orientativa; no constituye asesoramiento financiero.